
La transformación ágil no sucede de un día para otro. No es una receta mágica ni una metodología que se impone. Es una forma distinta de pensar, de priorizar y de organizar el trabajo para entregar valor de forma continua y consciente.
En Merlin, venimos recorriendo ese camino desde hace más de nueve meses, acompañados por Damián Minniti: ingeniero informático, apasionado por la agilidad, y hoy referente en la materia desde su consultora Zripi. Su enfoque pone a las personas y a los equipos en el centro de la transformación. Porque sin conversaciones difíciles, sin revisión de prácticas y sin ciclos reales de aprendizaje, no hay cambio que se sostenga.
¿En qué estamos trabajando hoy?
Píldoras de Product Management: una caja de herramientas que crece en Merlin
Uno de los focos clave de este proceso está puesto en fortalecer la disciplina de gestión de producto. A través de pequeños módulos prácticos —las “Product Management Pills”— estamos incorporando herramientas que nos ayudan a conectar mejor la necesidad con la solución, y la solución con el valor entregado.
Elevator Pitch, Proto Personas, User Story Mapping, redacción de User Stories, gestión del backlog (¡potenciada con IA!) y la creación de “Panchito”, nuestro PM virtual, son solo algunos de los recursos que hoy forman parte del día a día de varios equipos.
Del delivery al impacto: métricas que hacen preguntas
En Merlin, siempre entregamos mucho. Pero ¿cuánto de eso genera realmente impacto? ¿Cuál es el retorno de ese esfuerzo? ¿Cómo lo medimos? Estas son algunas de las preguntas que Damián impulsa a reflexionar en el equipo de Merliners.
Sabrina Framarín, Chief People & Financial Officer, considera que la agilidad nos está ayudando, como organización, a poner foco no solo en “hacer”, sino en “aprender haciendo”. En este sentido, la propuesta de Minniti es clara: “Trabajamos por ciclos, instalamos hipótesis, medimos y analizamos. Experimentamos, evaluamos y ajustamos. Todo en sintonía con nuestros OKRs. Porque cada entregable tiene que empujarnos, aunque sea un poco, hacia nuestros Key Results.”
Equipos que evolucionan, procesos que se afinan
En Merlin, entendemos que la mejora continua no es un complemento: es una forma de trabajar. Apostamos a una evolución progresiva y orgánica, impulsada por experimentos concretos que nos permiten aprender, ajustar y avanzar paso a paso.
Un ejemplo de esto es el trabajo que venimos haciendo con el equipo de Soporte. Identificamos oportunidades de mejora al observar que, en ciertas solicitudes, el equipo no podía dar respuesta de punta a punta sin depender de la intervención del equipo de Desarrollo.
En lugar de asumir esa dependencia como una limitación fija, comenzamos a experimentar con nuevas formas de trabajo para aumentar la autonomía del equipo. Estamos explorando prácticas que nos ayuden a reducir fricciones, minimizar interrupciones y repensar el flujo de atención. Es un proceso en marcha, guiado por iteraciones y aprendizajes constantes, con el objetivo de fortalecer la capacidad de resolución y mejorar la experiencia interna.
Porque cada pequeña mejora, sostenida en el tiempo, nos acerca a un modelo más fluido, autónomo y adaptativo.
Escalar con bases firmes
Merlin tiene desafíos cada vez más ambiciosos a nivel regional. Pero no se escala el impacto solo con más tareas. Se escala con mejores decisiones, con foco y con capacidades instaladas. Ordenar la documentación funcional, técnica y comercial también forma parte del plan: si la información no fluye, los equipos tampoco.
Ser ágiles no es solo mover post-its. Es pensar en ciclos, hablar en lenguaje cliente, alinear cada acción con un propósito mayor y sostener la mejora como cultura. En eso estamos. Paso a paso, experimento a experimento.

Sabrina Framarín
Gerente de Administración y Recursos Humanos


