P: Sabrina, ¿por qué la calidad de datos es hoy más crítica que nunca en el sector financiero?
SL: En un contexto regulatorio cada vez más exigente y con riesgos globales que evolucionan a gran velocidad, cada interacción con un cliente es un punto de riesgo potencial. Nos encontramos con situaciones reales: clientes que reciben tarjetas en domicilios incorrectos, documentación digital mal cargada o intentos de fraude detectados tarde. Esto no solo impacta en la experiencia del usuario, sino también en la rentabilidad y cumplimiento normativo. Para bancos, Fintech o seguros, no tener certeza sobre quién está al otro lado de la pantalla puede significar sanciones millonarias, pérdida de clientes y daños reputacionales irreversibles.
P: ¿Cómo ayuda Merlin a reducir estos riesgos en el onboarding digital?
SL: Nos enfocamos en un enfoque integral que combina automatización, validación de identidad y enriquecimiento de datos. Por ejemplo, nuestra suite de verificación de domicilios y MAQ permite asegurar que cada dirección sea precisa, georreferenciada y asociada a atributos de riesgo o puntos de entrega seguros. Así, un banco que antes reemitía decenas de tarjetas por semana logra ahora entregarlas correctamente desde el primer intento.
En paralelo, nuestro OCR de documentos y Merlin Biometric garantizan que la persona que se registra es realmente quien dice ser. Hemos tenido casos donde usuarios intentaban falsificar documentos o utilizar deepfakes; nuestra tecnología, potenciada por iProov, detecta la presencia real y verifica biométricamente el rostro frente al documento en segundos, eliminando fraudes de identidad.
P: AML Entities y las listas PEP son ahora un estándar. ¿Qué desafíos enfrentan las organizaciones al implementarlas?
SL: El problema no está solo en tener acceso a las listas, sino en la calidad de los datos de base. Una PEP cuyo nombre está mal cargado, o una entidad sancionada con datos incompletos, puede generar falsos negativos o positivos, retrasando decisiones y exponiendo a la empresa a riesgos regulatorios. Con AML Entities, nuestro servicio de búsqueda de entidades de riesgo, podemos hacer detección global de PEPs, organizaciones criminales, sancionados por organismos internacionales o entes obligados por regulaciones locales. Todo esto se realiza a través de API o lotes, de manera ágil, escalable y sin fricción para el usuario.
P: ¿Cómo se combina la agilidad del onboarding con la seguridad y cumplimiento normativo?
SL: La clave está en automatizar los controles críticos sin hacerlos visibles al usuario. Por ejemplo, al integrarse la verificación biométrica y la validación de documentos con la normalización y enriquecimiento de datos, se reduce la necesidad de que el cliente ingrese información repetitiva o compleja. Esto acelera el proceso y, al mismo tiempo, asegura que cada registro cumpla con KYC y AML, y que toda transacción quede auditable. Un cliente nuestro de Fintech, tras implementar nuestras soluciones, logró que las tasas de abandono durante el registro cayeran de 25% a menos del 5%, mientras que los intentos de fraude se detectan en tiempo real.
P: Más allá de la prevención de fraude, ¿qué otros beneficios aportan estas soluciones?
SL: Se traduce en eficiencia operativa, reducción de costos y escalabilidad. Normalizar y enriquecer los datos permite un uso más inteligente en CRM, scoring crediticio o marketing personalizado. Además, la integración de nuestros sistemas asegura cumplimiento regulatorio continuo, minimizando revisiones manuales y falsos positivos. En resumen, transformamos los datos correctos en decisiones seguras y rentables.
P: Sabrina, si tuvieras que resumir el valor de Merlin para Fintech y banca en una frase…
SL: La certeza de los datos es la base para operar con confianza: protege tu negocio, agiliza la experiencia del cliente y convierte la prevención de fraude y el cumplimiento normativo en ventajas estratégicas.
Sabrina Lamazares
Chief Sales & Marketing Officer



